Durante estos pasados Juegos Olímpicos se ha hablado mucho sobre las tiras de colores que cubrían el cuerpo de los deportistas, se ha debatido sobre si son eficaces, sobre si mejoran el rendimiento deportivo, y sobre si es rentable su aplicación fuera del deporte de élite. En el grupo de LinkedIn de Fisioterapia 2.0 #FSR muchos fisioterapeutas y otros profesionales sanitarios han aportado sus opiniones, argumentos a favor y en contra, se ha analizado la escasa evidencia existente sobre el tema y la calidad de la misma, dado que el primer artículo publicado data de 2006.
Dejando a un lado el elemento terapéutico, que ya se ha debatido ampliamente y la evidencia es la que habla por si sola, no se puede negar el “efecto moda” que tienen este tipo de complementos sobre los cuerpos de “anuncios con patas” como son los deportistas de todo el mundo en un escenario como unos juegos Olímpicos, y es una oportunidad de que la gente vea de alguna manera el trabajo de los fisioterapeutas detrás del éxito deportivo. En la mayoría de las ocasiones el trabajo de recuperación es muy valorado por los deportistas que entienden la importancia de la labor del fisioterapeuta porque la observan en su rendimiento a diario, pero habitualmente no llega al público en general, que se queda con los entrenamientos de campo como único elemento en la preparación de una competición.
Todos los que hemos llevado puesto alguna vez un vendaje neuromuscular hemos pasado por el trámite de tener que dar explicaciones sobre nuestro estado de salud, pero poco a poco se va normalizando en la sociedad y el mensaje que queda es: “este tio/a ha ido al fisio hace poco” y eso tiene un valor de promoción incalculable, la recomendación por conocidos o personas de confianza sigue siendo nuestra principal fuente de derivaciones (en el ámbito privado). Es cierto que siempre se corre el riesgo de que una técnica canibalice a toda una profesión, como venimos arrastrando de tiempos inmemoriales con la masoterapia (masaje), pero los fisioterepeutas del siglo XXI debemos aprender de nuestros errores pasados y aprovechar las campañas de marketing para vender nuestras habilidades, y nuestra marca “Fisioterapia”.
Lo más probable es que veamos en los próximos meses un incremento de los cursos de formación en esta técnica, y un mayor número de personas exhibiendo sus “pinturas de guerra” por las calles, seamos inteligentes y aprovechemos el impulso para explicar en cada visita o curso que la fisioterapia es “ALGO” (bastante) más que poner unos parches “terapéutico-decorativos”, no dejemos pasar el tirón mediático que está teniendo nuestra profesión como comentábamos con el lanzamiento de la serie de televisión “Frágiles”… El gigante está despertando…










entrada de @_RaulFerrer muy interesante, como siempre que se pone a pensar “dejando” recaditos al colectivo http://t.co/4cqbH31q
Interesante reflexión! http://t.co/IaxHgaTj
Tal vez habría que hacer kinesioT con mensajes: números de teléfono del fisio; o lemas contra el intrusismo tipo: “no a los masajes de chinas en las playas”.
Que gran idea! a ver si te escucha alguna empresa y ofrece KT personalizado… el primero que lo saque se forra!
Yo empleo bastante el kinesiotape en neurología y hay patologías en las que ayuda bastante. Pero como has dicho es una técnica muy reciente y hay mucho márketing, dudo que sirva para todo aquello que pretenden vendernos en los cursos. Por cierto, canibalicen es con b :)
Corregido :P gracias!
Muy inteligente tu postura Raúl!!
Esto no sólo sucede en nuestra profesión, la tendencia a reducir una profesión en meras técnicas “de moda” se repite una y otra vez en diversos ámbitos. Lo interesante es saber utilizar el momento de popularidad para concienciar y transmitir conocimiento.