Esta es una pregunta que me he hecho muchas veces, si realmente es útil de alguna manera a mis pacientes que yo tenga un blog. Los beneficios directos pueden ser discutidos y discutibles, a pesar de que en el día a día me sirve de repositorio de información detallada sobre algunas patologías sobre las que he escrito anteriormente y buscado información, así como material audiovisual con el que completo las explicaciones dadas en la consulta.
Pero reflexionando sobre el tema me di cuenta que, desde que comencé a escribir, mi manera de entender algunas patologías y de abordar otras muchas ha cambiado radicalmente, y me he dado cuenta del motivo principal, o motivos mejor dicho. Es que para escribir, primero tengo que leer!! si, parece una obviedad como un piano, pero para poder hacer una entrada en el blog, si quieres que luego te sirva para ofrecerla como material de consulta tiene que tener un mínimo de rigor científico, y debe ser una información más o menos actualizada del tema. (por no aguantar a los trolls, también, claro).
Y leer supone comprender, aumentar tus conocimientos en muchos casos y aprender de otros. Y esta es la segunda principal ventaja que he encontrado. La relación con otros profesionales ya sean fisioterapeutas o no ha enriquecido enormemente los conocimientos previos que pudiese tener sobre cualquier cosa sobre la que leo, porque la experiencia y conocimientos de otros me  han ayudado a tener curiosidad e interés por aspectos de mi profesión que tenía apartados o que ni siquiera conocía en algunos casos.
Así que considero que tener y mantener un blog sobre mi profesión y las particularidades de la misma, no solo sirve para que otras personas ajenas a mi trabajo diario puedan beneficiarse de mis conocimientos y experiencia, tal y como yo hago a diario de otros, sino que repercute directamente sobre la calidad de los tratamientos que aplico ya que los voy actualizando y modificando a medida que aprendo cosas nuevas, y por tanto sobre la satisfacción de los usuarios que los reciben, al obtener mejores resultados.
Tras estas reflexiones, dejo otra en el aire: Si yo tuviese una empresa, la que sea. ¿Animaría a mis trabajadores a tener un blog y otros “productos” relacionados con el 2.0? o por el contrario cortaría el acceso porque disminuiría la productividad… Mi respuesta la tengo clara, ¿y vosotros?

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